Esta vez nuestro tren-cama… no fue tan idílico. Tanto el
tren como sus cabinas eran más viejas e incomodas. Además, esta vez no la
compartíamos con otras dos personas, sino con cinco más, tenemos que contar un
bebé en camino. El trio en cuestión, neozelandés él, australiana ella y el
futuro ciudadano del mundo , llevaban unas cajas embaladas enormes que ocupaban
mucho espacio, unidas a las mochilas de otros cuatro backpackers, ¿podéis
imaginaros qué resultado da? ¡El juego del Tetris!
Nos pareció una ciudad cuyo núcleo central, aun no siendo
pequeño, nos resultó algo claustrofóbico, estando como estaba petadísimo de
turismo y con tantísimas tiendas de souvenirs, aun así, y como varias veces
dijéramos, -“Praga, sólo te sobramos nosotros, esta enorme muchedumbre
veraniega”. Bastaba mirar por encima del tropel para quedarse prendado, quizá
por los tejados góticos de las torres que esculpen la silueta de la ciudad, es
un lugar que enamora.
La zona más pintoresca la encontramos pasando el río Moldava, cruzando el puente de Carlos con sus esculturas custodiando el paso del visitante que lleva a la parte más antigua de la ciudad y donde se alzan la catedral de San Vito y el castillo.
| Fiesta en la casa del Señoooor! |
A la orilla del río, se encuentra el barrio pesquero “Mal strana”.
También hay un pequeño parque con la juventud (de espíritu también, ea) relajándose a la luz del atardecer y de la cerveza, y donde Mikel pudo compartir un “momento Slackline”.
| Claro que, despues de la cerveza le costó andar equilibrado |
Al atardecer, Praga se vistió de
luces y mostró su lado más fantasioso.
| Tyrion y Jaime, de la casa Lannister |
| Un rio de gente cruzando el rio Moldava |
Si cabe, Praga se torna aún más bella al anochecer
| Cúspide de las torres, construidas íntegramente en madera |
Aún teniendo una vida nocturna muy concurrida, tuvimos un instante mágico, acompañados por una brillante luna llena, teníamos ante nosotros el escenario perfecto para dejar que la imaginación reconstruyera cualquier historia que se propusiera, entre otras; crónicas vampíricas, hechizantes leyendas de brujas, hombres lobo y demás criaturas de la noche.
| ¿Sólo ante el peligro? ¡Vente pacá criatura de la noshe, que te vi a dá lo tuyo! |