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28 feb 2013

Viêt Ban bè


En Mui Ne conocimos a Colum, un irlandés majísimo, y a Marie, de Dinamarca, dos personas con las que hicimos un pequeño tour para conocer los alrededores de la zona.
Colum acababa de separarse de dos amigos con los que había disfrutado un par de semanas de vacaciones pero que debían volver a la isla esmeralda. Para él, sin embargo, comenzaba ahora una aventura que le llevaría a pasar al menos un año fuera de su Ëyre natal, tal vez más si encuentra trabajo en Australia, uno de los destinos que más le atraen.


Marie, a pesar de estar en esta ocasión en unas pequeñas vacaciones, era una enamorada de los viajes largos. Había estado ya en lugares muy dispares de este globo azul, sabía moverse, vaya. Destacamos que estuvo viviendo en Calcuta, India, durante tres meses, mientras cursaba unos estudios, y que después dedicó otros tres meses para rutar por toda India… ¡Chapeau!  
Roberto es un jovencísimo italiano, pero con muuucho mundo. Desde que dejará su Roma natal hasta la fecha en que le coincidimos llevaba casi 4 años viajando. Un viaje con fecha de salida, pero sin fecha de regreso, y eso que es un enamorado de su tierra y añora volver algún día, pero sólo él sabe cuándo será. Mientras, trabaja de mil y un cosas a la vez que viaja. 

Coincidimos con Guillermo tanto en Mui Ne como en Hoi An. Este guatemalteco llevaba más de un año viajando y eso que salió de Suramérica con la sola intención de asistir a un curso de dos meses sobre Budismo que impartían en Kathmandú. La cosa se estiró con otros cursos, con otros destinos, y así hasta que nos conocimos, cuando, al parecer, ya iba encarrilando el final de su viaje. Nos contó como anteriormente había viajado mucho fuera de su país buscando, en cierto modo, un lugar mejor en el que vivir, pero que ahora, estaba planteándose volver a su país “para siempre”, que su visión había cambiado.
 
Mark y Jodie, una pareja inglesa con la que compartimos muy buenos momentos en la Bahía de Halong, ¡hasta compartimos cena de San Valentín! ;). Llevaban un tiempo viajando, habían comenzado en Nueva Zelanda, visitando a una amiga, y ahora estaban decidimos a recorrerse buena parte del sudeste asiático antes de volver a su Yorkshire natal… aunque no sabemos por cuánto tiempo, porque, especialmente Jodie, estaban enamorados de las islas de los Kiwis, de Nueva Zelanda, vaya. Compartimos taxi para acercarnos al aeropuerto, pero cada cual tomo un destino distinto: ellos tiraban a la cercana Laos mientras que nosotros ¡saltábamos a Tailandia!

16 feb 2013

Amigos cibernéticos por el mundo

En nuestra corta estancia en Camboya no hicimos amistades pero estuvimos skypeando a base de bien con familiares y amigos. Lo lejano se siente cerca, de repente es como trasladarse a un espacio en el que ni la distancia ni el tiempo existe, puedes ver y sentir a esas personas que añoras.
 

Y esta vez queremos mencionar a Itsa y Agu, ¡os ha llegado la hora briboners! Dos bellísimas personas que llevan mucho tiempo siendo parte de nuestra vida y a las que queremos muchísimo. Ella, es la artífice, de nuestros amuletos, esos que tanto nos gusta fotografiar en cada país que visitamos. Y él va poniéndonos bandas sonoras allá donde estemos, todas tan originales como él mismo!

Muchísimas gracias por estar aquí, ¡visitándonos en cada país!

8 feb 2013

Burma-Thu ang e Chin!

Birmania nos regaló muchos encuentros, cargados de muchas conversaciones muy interesantes, con muchos viajeros.


En el trekking que hicimos conocimos a una pareja francesa, otra más, y es que estos franceses se deben de mover un montón ¡pues ya son unos cuaaantos los que llevamos conociendo! Ellos eran Cecilie y Gabriel, una psicóloga y un supervisor de la calidad de los trabajadores, que nos contaron cosas tan curiosas como que existe un hospital especial en París para los turistas (especialmente nipones) que se llevan tal chasco con la ciudad ¡que se les cruza algún cable! Igualmente, que debe haber mucha gente que cae en depresiones tras visitar India (esto ya lo habíamos oído), y cómo, en Francia se está dando un incremento enorme de los suicidios debido a la falta de trabajo y sus malas condiciones… ¡vamos, todo buenas noticias!

También conocimos allí a Yvone y Anette, dos mujeres con un espíritu muy jovial. Tras el día de trek, mientras cenábamos, charlamos sobre la forma de viajar y la búsqueda que, de una forma u otra, hay en esos viajes. La conversación derivó en que con la globalización los países se van asemejando tanto que algún día, incluso los más “exóticos” pasarán a ser tan “normales” como cualquier otro, y entonces el nuevo viaje se realizará para reconocer nuestro hogar.
Tema que trataríamos más adelante con Fujii-san, último miembro del grupo, en la vuelta a Kalaw, y es que a veces, deseamos visitar y conocer más lo que hay fuera de nuestro país que lo que tenemos a nuestro alrededor más cercano. Él ya había visitado Birmania tiempo atrás, 9 años exactamente y, para bien y/o para mal, nos contó que notaba el país muy cambiado. Este amabilísimo japonés más adelante nos daría la grandísima alegría de hacernos saber que nuestro paquete japonés enviado más de dos meses atrás no se había perdido por el camino como temíamos, sino que, celoso de nuestro viaje, decidió darse una pequeña gran vuelta por el mundo antes de llegar a puerto.

 
Antes de irnos de Kalaw, Mikel tuvo un ratito para conocer a Sohen, un joven iraní que vivía desde hacía muchos años en Canadá y que además de ser muy buena gente manejaba de fábula el Ukulele, pasando así un delicioso rato al ritmo de ¡Banana pancakes!

En Bagan conocimos a una pareja de franceses, ¡oootra! Con quienes compartimos amanecer, desayuno y una buena charla compartiendo info sobre varios países.
Cosas de “viajeros” y de la causalidad, que coincidimos en el mismo autobús que iba a Mandalay con Charlene y Windom, otra pareja francesa con los que ya habíamos coincidido en otro autobús… ¡el de Ulan Ude a Ulan Bator!, cruzando la frontera de Rusia y Mongolia. Compartimos mesa para la comida y taxi para la ida de la “estación de bus” hasta el centro de Mandalay, así nos pusimos al día de nuestros itinerarios después de Mongolia. Ellos visitaron China, Laos, Vietnam y Camboya. Compartimos información y nos dijeron que a ellos en Birmania, al hacer el cambio de moneda en el mercado negro les estafaron... y ya son ganas, ¿no? ¡Porque si hacemos el cambio con la gente local es para echarles un cable y que el gobierno no se lleve nada!
Con Ezequiel y Liesje, ya habíamos coincidido anteriormente, en el guesthouse de Bagan, pero hasta que nos encontramos en Mandalay no habíamos hecho más que saludarnos. Él es argentino y ella, pese a ser Belga, habla perfectamente el idioma, pues lleva en Argentina una buena temporaica. Ellos nos contaron sus experiencias de otros viajes, como cuando fueron a África, muy muy interesante. Además, nos pusieron al día de la situación en Argentina, y es que las cosas allí tampoco están para echar cohetes.

También conocimos a tres españoles que se alojaban en nuestro mismo guesthouse de Mandalay. Y no nos cansaremos de decirlo: ¡es un gustazo hablar castellano! Nacho y Lidia, son una pareja Valenciana que trabajan la temporada de verano en Mallorca y que disfrutan del medio año restante de vacaciones, al fin y al cabo, decían, se gastaban lo mismo de alquileres que viajando por el sudeste asiático, asique bien que lo disfrutaban, ¡a cuerpo de rey! Una manera muy peculiar de vivir y viajar a la vez. Se conocían al dedillo muchas zonas del sudeste y nos recomendaron varios lugares para visitar. Incluso nos dieron consejillos sobre el tema del submarinismo en esta zona, y es que según nos contaron, el agua está cada vez más caliente y el nivel va subiendo y subiendo, haciendo que mueran ciertas zonas que antes tenían mucha riqueza de vida marina.
A ellos se les unió Julio, de Tarragona, que se había quedado en paro y que al no encontrar trabajo en ningún lugar decidió coger sus ahorros y alejarse de aquella situación, tratar de buscar más oxígeno. Se le veía bastante preocupado y sin saber qué hacer a su regreso, pero mientras se estaba dando una oportunidad a sí mismo, o así lo entendimos nosotros al menos. Dos estilos de vida muy diferentes pero con un punto en común: viajar, descubrir nuevos horizontes.

27 ene 2013

Indian Mitra


India no nos dejó muchos amigos viajeros. Nos movimos mucho a nuestro aire, organizándonos nosotros mismos y los hoteles eran de habitaciones privadas, asique no entablamos mucha amistad ni conversaciones con muchos viajeros. Hablamos mucho más con la gente local.
Conocimos a Montse y Luis en el tren de Varanasi a Khajuraho, una pareja muy maja con la que estuvimos charlando laaargo y tendido, ¡y es que menudo gustazo, el hablar en castellano! Ella es de Barcelona y él de Argentina. Nos contaron que también estuvieron en Nepal, y que hicieron un trekking de unas tres semanas por el Anapurna. Ya que nosotros no habíamos estado, teníamos mucho interés en su experiencia así que les comimos a preguntas. Su viaje no estaba totalmente definido, estaban de vacaciones largas, con fecha de salida pero sin fecha de regreso, e iban planificándolo sobre la marcha. Cuando nos encontramos, Luis estaba deseando perderse en una playa y nadar y nadar, pero en el último mail que recibimos aún estaban por el interior de la India. Les deseamos lo mejor en su viaje y ojalá volvamos a encontrarnos… ¡Ojalá en una de esas ensoñadas playas!
 
La escapada a Agra dio para mucho. Allí nos juntamos unos cuantos extranjeros en la ventanilla de la estación para cambiar nuestros billetes cancelados, pero sobre todo entablamos relación con 3 chicas estadounidenses con las que sobrevivimos en aquella lata de sardinas, compartiendo 2 asientos para 5 personas (¡y afortunados!). Dos de ellas, Elisabeth y Alexis, también estaban dando la vuelta al mundo, llevaban 2 meses en India y parecía que llevaban mejor que nosotros la locura India, aunque en Agra tampoco parecían estar muy cómodas… si ejque fue potente.

Y es que en Agra nos juntamos todos los extranjeros en el mismo restaurante (sólo encontramos uno con buena pinta). Fue muy impactante volver a ver a los dos israelitas que acababan de aterrizar en la India y que querían pasar aquí 6 meses, tan animados como estaban en la estación de tren y tan bajoneados después de moverse por la city. Realmente estábamos todos un poco en shock con lo que nos encontramos en Agra, asique poca cosa hablamos. Tan sólo nos pusimos una nota de humor con respecto al horrible trayecto de tren. Los israelitas estaban flipando, y la compañera de mesa que les tocó no hacía más que darles “buenos” consejos para sobrevivir con los Indios y qué no ver o hacer en Rajastán, de forma bastante negativa (aunque realista, un poco potente de entrada), asique no sabemos si lograrán estar los 6 meses o tiraran para la tranquilidad del sur de India echando leches.
Con muchísima pena, no coincidimos con Alex y Claire, pero sabemos que ellos disfrutaron de la compañía de la familia de Alex, con quienes pasaron la navidad. Iban a visitar la parte norte y después tiraban para el sur, a las playas de Goa y Kerala, que deben de ser más relajadas y tranquilas que el norte de India.

Sin embargo, nos sentimos muy arropados en Navidad, a nosotros llegaron mensajes llenos de calor, no sólo desde España, sino desde muchos países, ¡ya que nuestros amigos viajeros también se acordaron de nosotros! Alguno estaba haciendo un viaje épico en bici enamorado de las tierras niponas, como Armando, otros explorabas los fondos marinos del sudeste asiático, como Nico, y algunos más tranquilos sus playas, como Mehdi, los más trabajadores nos seguían la pista desde la capital de Europa, como Aje y Stijn... La lista sigue, y es que ¡ya son muchas las personas que hemos conocido y que han pasado a ser parte de este precioso viaje! ¡¡Gracias!!
 

9 ene 2013

Nepalí shati haru

Esta vez, en este país, no trabamos amistad como en otros lugares, la visita a Nepal fue rápida y bastante “hogareña” debido a nuestro estómago. Además los hostales tenían habitaciones privadas a precio muy económico de modo que no compartimos dormitorio con nadie. 

Esperando en la cola para hacer el visado hablamos con Katherine, una holandesa de nacimiento pero que por motivos laborales de sus padres se ha ido moviendo de país en país cada 4 años, de ahí que al preguntarle de dónde era, dudase, ¡como pá no! Con ella coincidimos otra vez en el autobús para pasar la frontera a India, sólo que ella haría escala en Lumbini, lugar de nacimiento de Buda, uno de los últimos pueblos antes de salir del país. Nos contó que había estado 3 meses en Nepal haciendo prácticas, y que ya tenía ganas de salir de allí y visitar India.
En el coche que nos llevó a Pokhara coincidimos con un canadiense y una suiza. Coche, sí, porque tuvimos la gran suerte de que al estar lleno el autobús (aún habiendo comprado nuestros asientos… los debieron de vender dos veces) nos colocaron un coche privado para nosotros, llegando así mucho más rápido al pueblo. Al canadiense le encantaba Nepal y sus montañas, ya había estado muchos inviernos allí y seguía repitiendo la experiencia. Para la mujer suiza era su primera expedición por estas tierras, y por lo que hablamos, como a nosotros, se la veía algo “sorprendida”.
 
Sumémosle que fueron pocas las personas locales con las que trabamos buenas conversaciones. Fue un par de semanas algo solitarias, fue una fase de asimilación y cambio. 
 

27 dic 2012

Nihonjin nakama

 
Jamás olvidaremos cómo llegamos a Japón por mar, ni tampoco que fue junto a Nico y Armando. Este ferry nos dio la oportunidad de conocerles mejor, y comprobar que efectivamente hacían un “doblete” muy especial. Armanado, haciendo honor a su sangre italiana, es muy abierto y un apasionado de lo inesperado. Nico por su parte, más sereno y calmado, es más timido que su amigo. Tubimos mucho tiempo de charlar, nos contaron su aventura en las chinas y las famosas bicicletas, nos pusimos filosóficos al contarnos el porqué de nuestra aventura por el mundo, nos echamos unas risas, hicimos el friki (averiguando el secreto del porqué Doraemon es azul y no tiene orejas!) y todas esas cosas que hacen que las personas creemos lazos tan fuertes que hacen que cualquier distancia se haga pequeña.
Última "cena" en las calles de Kyoto
 
En uno de los albergues de Kyoto coincidimos con una pareja madrileña: Ángel y Lucía, que también estaban dando la vuelta al mundo, sólo que en dirección opuesta a la nuestra. Tan sólo compartimos un desayuno, pero nos mandamos nuestras mejores vibes para el resto del camino.
En nuestra primera noche de la semana railera, en Hiroshima, conocimos a Chihiro. Esta agradable nippa se abrió a nosotros de una forma increible para lo que suelen ser los japoneses a primeras, y gracias a esto pudimos plantearnos muchas reflexiones sobre Japón.

En el encantador albergue de Kanazawa tuvimos el gustazo de compartir la cena con Devin, Caito, Hana y Maiko, entre otras muchas personas, en una "Okonomiyaki Party" muy divertida. Devin y Caito, son una pareja estadounidense encantadora que estaban pasando sus vacaciones en el país del sol naciente. Antes de ir para allá estaban algo dudosos acerca de cómo serían recibidos en Japón, especialmente en Hiroshima, por las viejas rencillas entre países de origen. Cúan agradable fue su sorpresa desde el primer día hasta su despedida, estaban encantados con las gentes del país. Unas de sus vacaciones más agradables, por lo que nos contaron mientras nos insistían en que si pasabamos cerca de Pensylvania nos dejasemos caer por su casa. Fue un gustazo enorme conocerlos y seguir teniendo contacto.
 
Aunque en el albergue de Tokio coincidimos con mucha gente, no estrechamos lazos con nadie en particular.
Algo que nos llamó mucho la atención y que a día de hoy seguimos sin tener claro, es la falta de respuesta a nuestras propuesta en Couch surfing. Esperamos tener japonitos a raudales ofreciéndonos sus sofás, pero nuestra sorpresa fue que muy pocos respondieron a nuestras peticiones y sólo para, humildemente, excusarse. Así que nos quedamos con ganas de vivir más el Japón interior... ¡y de gastarnos menos perricas!

27 nov 2012

Chinitos-Pèng yôu men


Haciendo un último recorrido por las Chinas, recordamos como, una vez más, cruzamos fronteras con nuestra pareja parisina más famosa y querida. Con ellos seguimos compartiendo muchos momentos, entre otros, deliciosas comidas y las clases particulares de Ukelele, y haciendo que nuestros lazos se estrecharán más si cabe. Tras despedirnos en Pekín volvimos a encontrarnos en Shanghai, donde sin embargo, esta vez no nos pudimos despedir… pero quién necesita despedidas cuando sabemos que volveremos a juntarnos en el camino, en la vida. Además, y aunque a distancia, seguimos celebrando nuestros cumpleaños y contándonos nuestras experiencias en el viaje, así como dándonos algún truquillo que otro de los países que tarde o temprano compartiremos. ¿Abrá un nuevo espacio para esta adorable pareja en algún otro “amigos viajeros”? ¡Ójala! Mientrás, si alguien les echa de menos y quiere saber de sus andanzas, en nuestros blogs amigos teneis su "Allons Bouger".

Armando y Nico. Pareja dispar y genial sin igual. Los conocimos en el albergue de Ulaan Bataar, pero sabiendo que llevaríamos ritmos distintos nos despedimos con la esperanza de encontrarnos más adelante. Nuestra sorpresa fue que más adelante significaría ¡en la siguiente esquina! Coincidimos primero con Nico, en Pekín, y después con ambos en Pingyao, garcias a Medhi. Allí fue donde nos contaron lo que se traían entre manos: La loca idea de ir desde allí hasta Xi´An en bici. Los despedimos dándoles todos nuestros ánimos y deseando que nuestros caminos se uniesen una vez más para coger el barco que nos llevaría a nuestro próximo destino común: Japón. Nuestros aventureros amigos, evidentemente, consiguieron llegar sanos y salvos a Xi´an, si bien no llegaron a realizarlo juntos, ya que por el camino y debido a varios pinchazos de las ruedas y los diferentes ritmos que llevaban se acabaron perdiendo el uno del otro. Nos contaron que había sido duro y con muchos momentos de regalar o abandonar la bici y seguir en tren, pero consiguieron su objetivo y se enfrentaron a sus iras y ganas de tirar la toalla. Asique nos alegramos muchísimo por ellos y les felicitamos de todo corazón por el esfuerzo que debieron hacer. Todo un ejemplo. Como no podía ser de otra manera nos encontramos otra vez en el puerto de Shanghai, juntos dejamos las tierras del dragón y nos hicimos a la mar rumbo a la tierra del sol naciente.

A continuación unas de las personas que más nos han impactado en este viaje: Jan y Bryan, una pareja londinense recorriendo el mundo con sus mochilas a la espalda… ¡y sus más de 75 años! Esta grandísima pareja nos daría mucho en lo que pensar sobre todo porque “a cierta edad, ¿no se pueden hacer ciertas cosas, no?”. El caso es que nos rompieron todos los esquemas, sus mochilas, su pelo rojo, su alojamiento en albergues juveniles (¡juveniles!)… jajajjajajaaa Nos dejaron con la boca abierta y con un dulcísimo sabor de boca. Eran unos amantes de la libertad. Entre otros episodios de su increíble vida, remarcamos como vivieron en Japón una temporada enseñando inglés y haciendo negocio (big money) ¡comprando y vendiendo kimonos de segunda mano! (nos dieron direcciones y todo y ahí estuvimos, tanteando la jugada del business). El caso es que como ya veníamos diciendo, esta increíble pareja lo recalca: ¡Los límites nos los ponemos nosotros!

Coincidimos por “casualidad” con Medhi, uno de nuestros amigos del tour del Gobi, en Pingyao. Fue genial poder disfrutar de una buena cena y charla con él y enterarnos de que nuestro próximo destino coincidía, aunque él iría un día después. Concretamos albergue y allí que nos vimos después. Descubrimos el bunker de los guerreros de terracota junto a él y nos mostró toda su paciencia al acompañarnos en busca de Narutina, la mochila de Mikel. Conocemos su itinerario y creemos que tal vez coincidamos en algún lugar del sudeste asiático… ¡Veremos!

Debemos mencionar también a aquella pareja vasca que nos encontramos bajando el rio Li, Jorge y Laura. Una pareja muy agradable que nos hizo recordar nuestra graciosa pronunciación de la “R” y demás rasgos del país vasco jajajajaa
Por último, China nos regaló otra gran persona a conocer: Diego. De hecho, Xingping nos dejó muchos regalos, pero ninguno como este argentino-madrileño que dejó su trabajo aparcado para realizar un sueño, realizar “un viaje paranoico” (como es el título del blog). Es una persona muy interesante con la que pudimos hablar y reflexionar profundamente acerca de muchas inquietudes, especialmente de las relacionadas con nuestros miedos y nuestros egos. Fue la primera persona que nos preguntó del porqué de nuestro viaje… ¡y por tanto el primero en pagarlo! jajajaja. Con él vimos uno de los atardeceres más bonitos del viaje. Él nos daría, a su vez, un segundo regalo, el libro de Juan Salvador Gaviota, un libro que le habían dejado con la intención de seguir viajando y volando libre por el mundo a manos de diferentes personas. Resultó ser un libro que juega mucho con la sensación de libertad y de alcanzar los sueños, por ello creemos que se le puede dar más de una conclusión y reflexión, ya que deja muy abiertos los temas que trata. Juan se quedó en el puerto de Shanghai, esperando alzar el vuelo a manos de otro persona.
 
La verdad es que China fue un país sensacional de cara al alojamiento y el contacto directo con la gente. La cara social del chino se te pega… ¡incluso los ojillos!

9 nov 2012

Mongol-Naizuud


Uno de los regalos más importantes que nos dio nuestra estancia en Mongolia fueron las personas que conocimos y con las que convivimos. Hasta ahora, no habíamos coincidido con tanta gente tan dada a ayudar y a dar lo mejor de sí, o tal vez fuese que sencillamente no habíamos estrechado tanto vínculo. Fue nuestra primera experiencia en la que realmente nos sentimos super acogidos y hermanados con todos  y cada uno de estos viajeros.  Intentaremos describirlos lo mejor que podamos, pero seguro que nos quedamos cortos.
 
Entre ellos destacamos a Louis, un guatemalteco neoyorquino muy dicharachero con el afán de viajar y descubrir el mundo. Es una persona increíble que da lo mejor de sí, y por consiguiente, inevitablemente, recibe lo mejor de las personas. Entre sus conocimientos lingüísticos y su facilidad para tratar con mano izquierda a cualquier tipo de persona, nos facilitó muchísimo nuestra comunicación con gentes de todo el mundo, aún con la gran barrera del idioma que con otras personas no habíamos podido salvar. Nos encantó que nos diera la posibilidad de tener nuestro huequecito en su mundo: resulta que viajaba con un enorme mapa lleno de frases de la gente que encontraba y con la que estrechaba lazos de forma más fuerte. ¡Muchísima suerte en tu viaje, Louis!
 
El visado chino nos brindó la posibilidad de cooperar con muuucha gente. Como ya escribimos en la entrada, movimos una energía tremenda, cargada de comprensión, ayuda y positividad. Las personas que nos unimos fueron, entre otras; Nieke y Mick, una pareja de Amsterdam, con los que realizamos nuestra reserva de los billetes de avión (falsa) en la que compartiríamos hasta asientos, y es que eramos, a los ojos mongoles, dos parejas que viajaban juntas… de alguna forma así era también a nuestros ojos.
Un australiano, que nos contó que estaba dando la vuelta al mundo… ¡pero en coche!, y no un coche cualquiera, no, un modelo viejo con ganas que había comprado en Londres, desde donde inició su gran aventura.
Y también debemos mencionar a Dafne y Amorí, otra pareja francesa que también estaba dando la vuelta al mundo, y mediante los cuales tuvimos acceso a la pirata agencia de facilitaba las invitaciones a China. Aquella estresante mañana no tuvimos posibilidad de entablar una buena conversación ya que las prisas nos apremiaban a todos, pero por la noche, de camino al albergue, nos los encontramos de “casualidad”, y pudimos conocerles mejor. Una pareja adorable.
En nuestro primer albergue compartimos habitación con una pareja de nuestra "previously on Adoska": Berna, Suiza, ellos eran Erreto y Ursina. Su llegada al dormitorio coincidió con la alegría de nuestro triunfo en la batalla contra el consulado chino, así que, tras relacionarnos y conocernos un poco, les dimos toda nuestra información acerca de la estrategia para hacerse con el visado chino. Nos lo agradecieron regalándonos una postal de su tierra y… ¡una tableta de chocolate suizo! Tableta que inexplicablemente logramos reservar hasta las dunas del Gobi, y que nos supo a gloria. Nos comentaron que tenían la intención de aprender acerca de la agricultura en este país a través de la iniciativa Wooff que pone en contacto con granjas en diferentes países en las que se realiza un intercambio de trabajo, aprendizaje y alojamiento. Nosotros ya estábamos al tanto de esta posibilidad gracias a Joseba, primo de Mikel, y no hizo sino acrecentar las ganas de tener la experiencia, pero cada cosa a su tiempo.
 
En el siguiente albergue en el que estuvimos, también conocimos a otras personas con las que mantendríamos muy buena relación y que en ocasiones se prolongaría hasta día de hoy, y de mañana. Por ejemplo: Armando y Nico, italiano y francés que se comunican en perfecto castellano, ¡y podrían hacerlo en catalán! Cosas del trabajo y la familia. Era muy graciosa la mezcla que hacían… Se encontraron en el camino, en un tour que compartieron, y como el siguiente destino iba a ser el mismo, decidieron hacerlo juntos. Y así seguirían, improvisando cada nueva etapa del camino, disfrutando. Forman una unión muy buena ya que se complementan muy bien, uno desastre, el otro disciplinado; uno extrovertido, el otro introvertido. Pero lo que más destacamos de ellos es que son muy buena gente, y lo que nos trasmitieron es que aunque se viaje solo, la vida del viajero siempre es compartida. De ellos, no nos despedimos, ya que sabíamos que en china volveríamos a vernos o quizá en Japón…
El albergue nos guardó otra sorpresa, y es que conocimos a la primera pareja española mochilera, Cecilia y Juan. Llegaron algo tarde para realizar el tour con nosotros, pero finalmente, dieron con más personas y pudieron empezar un tour similar al nuestro tan sólo un día más tarde, lo que nos facilitaría volver a coincidir con ellos un par de días durante el tour. Conocer a esta madura pareja fue una gozada, nos hizo romper (un poco más) los esquemas de que nunca es tarde para hacer las cosas que hemos soñado hacer, y que la edad no es una limitación para realizar un viaje largo, ellos ya llevaban más de 1 año viajando cuando llegaron a Mongolia. Además nos dieron un montón de consejos más para nuestra estancia en China e información nueva sobre el Tibet y sus últimos requisitos de entrada.
Una tarde de juegos en la sala común del albergue
 
En el tour al desierto del Gobi creamos un lazo muy especial con el grupo que formamos, cada uno era diferente y cada cual aportaba su propio color. Como una vez dijo una persona muy querida: -“Cuando un grupo se forma, cada uno tiene su propia vela, aportando su propia luz y calor. Y aunque suceda que alguien del grupo se vaya, su energía sigue estando en ese grupo, así como su lugar”. Este grupo fue formado tanto por viajeros como por la propia guía y los conductores, ¡éramos todos una piña! Y gracias a todos hemos aprendido mucho de cada uno de nosotros. Lo más importante del tour y su experiencia, lo que se queda en nosotros, vino más por el grupo que formamos que por los paisajes o la cultura descubierta.


Aje y Stinj, la pareja belga que más salsa daba al grupo. Aje con su eterna sonrisa y su afán por descubrir cada pequeño detalle y su explicación, ¡como buena psicóloga que es! Estuvo estudiando unos 3 meses en Sevilla, recordó su castellano con nosotros, ¡y nosotros encantados! Es vegetariana de nacimiento, y Claire y Amaia se unieron a ella al segundo día de catar carnes, ¡eso sí sólo durante el tour!  Stinj, que compartía esa curiosidad por la vida, por su parte, tiene una sencilla pero magnética personalidad, y daba una cálida protección y vida al grupo. Es un gran viajero, con mucho mundo a la espalda. Nos recordó que la libertad de pensamientos y acciones no está en otro lugar sino en nosotros mismos y que las ataduras, opresiones y limitaciones también, por más que nos guste quitarnos nuestra responsabilidad. Y todo esto, con ejemplos prácticos del día a día. ¡Sabiduría en estado barbudo!

 
Sergio, un arquitecto que se ha tomado un tiempo para viajar por el mundo. ¡Otro más que se baja del tren en la siguiente parada, para subirse a otros trenes! Es un argentino muy intrépido con muchos proyectos en mente. Uno de ellos es realizar un álbum musical con las personas que se va encontrando por el camino y que van aportando sus instrumentos y/o sus voces a su sueño. Proyecto en el cuál Claire participaría… ¿Por qué no pediría a Mikel añadir su gran talento a la grabación? jajajajjaa Junto a ella y Mikel, él se encargó del toque musical por las noches.

 
Mehdi es un francés que ha hecho un parón en el trabajo y que estará viajando durante unos 6 meses. Es una persona muy introvertida y reflexiva, pero que daba uneltoque de cordura y tranquilidad que todo grupo necesita. Estaba buscando reorganizar su vida y darse un espacio de tiempo para reflexionar tras su separación matrimonial. Siempre con una sonrisa en el rostro y un Snickers para compartir en la mano.

 
Alex y Claire. ¿Qué decir de ellos a estas alturas? ¡Nuestra pareja francesa! Exceptuando un par de días en diferentes albergues o quehaceres, estuvimos juntos durante toda la estancia en Mongolia. Desarrollamos muchísima complicidad, lo que nos ayudó a conocernos mejor. Estrechamos mucho los lazos y se convirtieron como en parte de nuestra familia. Un momento muy divertido e íntimo fue la fiesta del cumpleaños de Alex, ¡qué gran fiesta con tan poca cosa!.. Y ya que estábamos, pues nos decidimos a entrar a China juntos, ¡claaaaarooo!
 
Uurna, nuestra guía, proveniente de una familia nómada. Gracias a ella conocimos de verdad Mongolia; entendimos su cultura y nos regaló su visión acerca de su tierra. Sin ella, no hubiésemos comprendido las raíces de este país. Había estado 2 años en Londres, practicando y estudiando inglés, asique nos entendimos a la perfección. Un gran esfuerzo económico para su familia, sin duda, pero su padre ya veía venir los aires de cambio y lo apostó todo para su hija mayor. Por último los dos conductores de nuestras super furgonetas rusas, Baira y “Chocalá”. ¡Vaya dos elementos de la naturaleza! Simpatiquísimos mongoles de piel curtida que con su chapurreante inglés y sus bromas pusieron la nota de humor.

Mongolia al ser un país tan centralizado de cara a la organización de los routes a realizar, nos regaló el encuentro con todas estas personas. Ese es sin duda uno de los ingredientes más dulces que intervino para que se nos quedase tan buen sabor de boca.
Bairlaaaaaa!!

28 sept 2012

Euro-friends

Hemos pensado, un poco tarde, en hacer un apartado para ir congregando a esas personas que nos hemos encontrado en el viaje y que han pincelado con nuevos colores nuestro camino. 
Intentaremos inmortalizar a esos nuevos amigos que vayamos haciendo y dedicarles un espacio en nuestros blog así como ellos nos han dedicado un espacio en su viaje.
 
 
Europa fue de un trotar constante, y apenas tuvimos un contacto estrecho con más viajeros., pero Gladys, adorable guatemalteca, nos hizo parar en nuestro trotar por Cracovia, pudiendo compartir un desayuno muy rico, no sólo a nivel alimenticio, sino con una muy enriquecedora comversación con ella. Su visión política, religiosa y acerca del machismo y feminismo en las diferentes partes del mundo fue muy interesante ya que estaba interesada en hacer una tesis sobre estos temas con un catedrático español.
 
En Praga tuvimos la suerte de conocer a Enrique y Clara, una pareja argentina adorable con la tuvimos un rato cortito pero muy especial en Praga, y a la que esperamos visitar al llegar a su tierra.
 
Ya en Rusia, Ernesto, un chileno en San Petersburgo, futuro abogado, disfrutaba de sus últimas vacaciones como estudiante antes de dedicarse a su profesión. Fue un aliado con el que unimos fuerzas para combatir a las taquilleras rusas. Nos documentó con sumo detalle sobre qué no podíamos perdernos en Chile, y nos invitó a repasar el itinerario una vez más cuando ya estuviesemos en su hogar.
 
En Irkutsk, como ya hemos mencionado, nos encontramos con una pareja francesa, Alex y Clair, que tiene la intención de dar la vuelta al mundo con un proyecto sobre las diferentes energías y su uso en las diferentes partes del mundo. Su proyecto está relacionado con su trabajo en París, gracias al cual presentan unas clases extraescolares para las aulas de primaria. Su enlace con los niños es su mascota, Pompon , uno más en la familia.
 
 
También compartimos una parte del viaje por Rusia con Lenard, ¡un rompecorazones alemán!;) Nos conocimos en el albergue de Irkutsk, ya que compartiamos habitación, y él, al viajar sólo, estaba muy abierto a hablar con la gente y compartir su viaje y el de los demás. Estaba muy interesado en el tema político español y vasco.
 
 
El acogedor y familiar albergue de Irkutsk dió para mucho y allí conocimos también a Xian, una simpatiquísima china residente en Madrid que nos preparó para la que se nos venía en China. Y también conocimos a Haruo, que prefería ser llamaod Hal, un japonés muy internacional que nos invitó a contar con él en nuestra futura estancia en Kyoto, la ciudad en la que vive.

Por otro lado, en Ulan Ude, conocimos  muchas personas con las que más tarde coincidiriamos bien en los albergues mongoles, bien por la calle o bien en las excursiones. Debemos mencionar a Michelle, de Singapur, con la que además de nuestro cruce de frontera, compartimos el primer albergue mongol.
 
Gracias  por darnos la oportunidad de añadir colores y matices a nuestras ideas y  por compartir con nosotros este pequeño tour por Europa. Thank you so much!!