21 ago 2012

Amsterdam, XXX


Llegamos a Amsterdam... Y nos fuimos de Amsterdam.


 
No, no es coña. Nuestro Hotel estaba a las afueras, tan a las afueras que estaba justo cruzando una señal que indicaba que estábamos fuera de la capital. De ahí que nos saliera más barato que quedarnos en un albergue en el centro, entonces nos encajó todo. No obstante, estaba muy bien comunicado por metro y las vistas que teníamos eran espectaculares. ¡Lástima que el canal que teníamos en frente estuviera un poco guarrete y que el tiempo no nos acompañase!

Vistas desde la suite

Después de un buen descanso, y un relajante, primer y (hasta ahora) único baño caliente, nos dimos un rute por la city.


 
Era una ciudad de pescadores, situada en una bahía y por la que pasaba el río Amstel, el cual aprovecharían para formar y habilitar una serie de canales semicirculares alrededor de su casco antiguo.

Casas flotantes en el Amstel

 
 Hoy día, es llamada la Venecia del norte, y no es para menos. El pueblo holandés sacó a flote una villa preciosa y seguro, muy funcional. Todo su entramado de canales, así como la arquitectura de las casas, incluyendo sus más mínimos detalles (como el gancho que se puede ver en lo más alto de cada tejado para usar de polea a fin de subir alimentos y etc) fueron una obra increíble.

 
Aguas sinuosas

 
No obstante, y como podemos ver en la propia Venecia, hoy día su principal fuerza: sus aguas, son sobreexplotadas para deleite turístico y poco cuidadas ecológicamente.



 
Pero Amsterdam no sólo se puede ver en bote, navegando sobre sus aguas. Tenía todo tipo de transporte: coche, autobús, tranvía, metro y, por supuesto, la mítica bicicleta, que tenía absoluta preferencia, muy por encima del peatón.


I amsterdam

Fue una lástima no hacernos con un par de bicis, es una espinita clavada que un buen día sacaremos, pero ea, los precios eran desorbitados… con la cantidad de bicis que había abandonadas a su suerte, en pleno proceso de fusión oxidante con las vallas de los puentes...

Colega! Dónde está mi bici!?


Haciendo biciturismo nos hubiésemos ahorrado unas buenas pateadas a lo largo de los canales, claro que para eso, tendríamos que haber sobrevivido a rodar con una bici por ese caótico tráfico.



Plantamos aquí el picnic, no?

 

 
Adivinanza: Cuál es la casa que está recta?

Pasamos por delante de la casa de Anna Frank, convertida hoy en museo sobre su vida y la de los judíos que vivieron allí. A juzgar por la cola que había ante la puerta, los hitos históricos relacionados con las crueldades realizadas por el movimiento nazi sobre el pueblo judío sigue atrayendo mucha atención… ¿o sería todo producto del morbo producido por el diario de Anna?



Todos hemos oído hablar de Amsterdam, ya que es una ciudad de mucha fama, casi toda generada por las XXX, haciendo alusión a su bandera.


 
El escudo de Ámsterdam consta de tres cruces, XXX. El lema oficial de la ciudad es: «Heroica, resuelta y misericordiosa>. Sin embargo, hay historiadores que creen que las cruces representan los tres peligros que más afectaron a Ámsterdam: inundación, incendio y la peste negra… Nosotros creemos que esas tres cruces representan la esencia de la ciudad: <Liberalismo, desfase y libertinaje>.
Wallen, más conocido como el barrio rojo 


Es imposible quedarse indiferente. Oliendo a hierba en cada rincón o paseando por el barrio rojo, uno no puede evitar cuestionarse qué hay de moral o inmoral en ello. Sobre todo en el barrio rojo: resultando ser un atractivo turístico el ir visitar una zona donde las prostitutas se exhiben a través de escaparates, si bien a su vez, es una medida de seguridad y de legalidad para ellas.


Primer Coffee shop de Amsterdam, abierto allá por el año 75


También está el tema de los estupefacientes: su legalidad de uso y compra-venta. Hasta qué punto es una medida plena de conciencia y que aboga por mantener puras estas sustancias y evitar su comercio clandestino y hasta dónde no resulta en otro atractivo turístico de gran empuje, sobre todo de cara a los adolescentes.



Sentimos que las leyes, si bien no estaban hechas para ser rotas, tampoco eran muy tenidas en cuenta, no sólo en cuanto al tráfico, también se respiraba una notoria libertad en cuanto a hacer lo que a uno le viniera en gana.  Por otra parte, nos pintaron la ciudad como una de las más seguras de Europa, y, desde luego sin llegar a llegar a mancharnos los pantalones, hubo más de una ocasión en la que nos encontramos en situaciones algo desagradables, entre ambulancias, arrestos y demás. Que de esto, hay en todos los lugares, está claro, pero que no hubo día que no viésemos algún show, y por probabilidad…





 

 
Salimos de Amsterdam por tierra, con un tren que nos llevaría a Bélgica, pero sintiéndonos flotar sobre sus aguas.


16 ago 2012

Agur Europa!

Europa, desde el satélite "Atomium"


Hace más de una semana desde que llegasemos a Luxemburgo (ande quedará ese 6 de agosto), y desde entonces ya han sido cinco las nuevas ciudades que hemos visitado. Lo relativo del tiempo: una semana puede pasar volando y a la vez darte la impresión de que, por la cantidad de historias vividas, ha debido de pasar un mes.

Alfombra de flores, en la plaza mayor de Bruselas


Tulipán holandés

Tantas cosas por contar…y seguramente muchas se quedarán en el tintero; unas por olvido, otras por prisas y algunas por no ponernos de acuerdo entre nosotros al escribir (¡que vaya tarea!).

Orgullo de Amberes

Más firme que el Big Ben

Esta noche estamos en Bruselas, a punto de dar el salto hacia Rusia, previa visita a Riga.

Recordando el picnic del Sagrado corazón, en París

Tarea imposible, dado el ritmo de viaje, pero nos habría gustado mucho actualizar totalmente el blog llegados a este punto… Punto, en buena medida para nosotros, de inflexión.
El viaje, en todo su poderío, lo comenzamos ahora. El Interrail sólo ha sido un precalentamiento, necesario, para sacar a la luz tanto los puntos fuertes como los flacos. Para poner a prueba nuestro equipamiento (el de ambas mochilas: la que llevamos a la espalda y la que llevamos en el corazón) y ver en qué podemos poner mucha confianza y qué nos da molestias. Y aprender, como siempre.

Buena puerta para una casa Hobbit, Arco del triunfo francés


Antes que con la plaza de toros nos quedamos con el Escorial


Cada vez llego más fresco a Santiago, oye!


Ésta está torcida, Mikel lo intenta


Una gondolera sacandose el carnet en Venezzia...


Abajo con el muro de Berlín, Mayu!


Un chapuzón más en las termas de Budapest


Encantadores puentes de Lubliana, Eslovenia


Por aquí aún no hemos pasado... ¡pero sabemos de unos que lo están disfrutando!


Así pues, hemos decidido hacer esta entrada especial, para que además de que conozcáis nuestra situación/ubicación actual, dar un pequeño homenaje a Europa (sí, sacamos a los rusos de la UE, que nos da que va a ser otra fiesta). Dejamos atrás el viejo continente, “lo conocido y lo controlado”, para abrir las puertas a lo nuevo, “desconocido y descontrolado”.
Nos aventuramos a salir de casa para conocer nuevos hogares. Y nos llevamos lo mejor que hemos sabido acoger de la mejor manera que hemos sabido hacerlo…Gratitud.

Con toda esa buena energía cruzamos el umbral, deseosos de ser bienvenidos.



Postdata: Respecto al pequeño desfase del blog, creemos que una vez nos internemos en Rusia nos pondremos al día, pues las estancias, el ritmo, dentro de cada país será distinto al carecer de fechas cerradas (menos en un par de historias cortitas). Pero tampoco tendremos prisa, intentaremos darle a cada entrada su tiempo, así que ya veremos jajajajja. Agradecemos mucho los comentarios escritos, nos hacen sentir apoyados, y acompañados. Muchas gracias.

¡Seguimos adelante!



Luxemburgo, ciudad de luz

A nuestra llegada a Luxemburgo procedimos a seguir la chuletilla que nos habíamos preparado para llegar hasta nuestro albergue. Teníamos el número y la parada de bus, aún así, tras subir, y por si las moscas, le dijimos al chofer si paraba allí.
Y así era, así que ferpecto.

Empezó el desplazamiento por la city, pasamos un puente, otro, alguno más, hasta que nos pareció estar yéndonos a las afueras. –“¿¡Mikel, dónde estamos!?, Ah! Mira una señal de albergue”. Y en estas, que al poco, el autobús se paró. Amaia miraba impasible por la ventana y Mikel, extrañado miró al chofer, pues nadie bajaba del autobús. Un gesto del chofer nos hizo entender que debíamos bajarnos, pero, en ese momento y a esas latitudes no sabíamos si queríamos entenderlo.

Tras bajarnos en medio de la nada, nos dirigimos hacia donde habíamos visto la señal. Típica señal que no sabes hacia dónde señala… Uno decía para un lado y el otro para otro. Al final, un paisano nos sacó de dudas y tiramos cuesta abajo, una de esas cuestas que te molarían bajar rodando con la mochila pero que no quieres ni imaginar cómo será subirla.
Una vez abajo, nos encontramos un albergue muy majo, con muy buen rollo, ¡con sus mesas de ping-pong y todo!, dándonos la bienvenida, y a las que no tardaríamos en darles partido.



Luxemburgo está dividida en dos zonas, la de arriba, que es muy moderna y predominantemente financiera; y la de abajo, que ha tratado de conservar su aspecto tradicional, siendo paradójicamente las zonas que quedaban fueran de la antigua villa amurallada.

¡Qué bien nos vino el paraguas para sacar la foto! Sí, aquí también nos llovió


El contraste era bien notorio, ya que tan pronto estabas paseando prácticamente solo por calles adoquinadas, como estabas rodeado de turistas entre edificios modernos. La vida turística se concentraba en la plaza central a las horas punta de la comida, eso sí con unos precios… Tardamos mucho en encontrar un supermercado donde poder comprar comida“barata”, gracias a nuestro parlare italiano conseguimos que unos romanos nos indicasen de dónde traían ellos esas preciosas bolsas llenas preciosa comida “barata”.


Llevaba tiempo buscando mi turmalina negra, y como no podía ser de otra forma, llegó a mi en el momento más apropiado. Aquí estaba esperándome, en la ciudad de la luz. Para mi influyen 3 encantos sobre ella; el perdón, la gratitud y el amor.

Un viaje no sólo lleva a lo desconocido, sino que guía y e invita a profundizar en uno mismo, a entender patrones de conducta, a ver y prever miedos e inseguridades. La realidad es la percepción de cada persona que tiene sobre un hecho. Nosotros tenemos el poder de dar a un acontecimiento un pequeño gran matiz que hace que las cosas las sintamos de una manera u otra. Así pues: ¡DECIDO SER FELIZ! :)
 
 
 
“Dame la mano,
Coge la vida.
Estamos aquí y ahora.”
Compartimos habitación con seis personas, entre ellos un libanés de ascendencia judía con aspiración a ser sacerdote cristiano en Suiza, ea, un elemento más de la naturaleza. Eso sí, antes de meterse cura, quería viajar, estudiar idiomas y no rechazaba la opción de que si en una de estas se enamoraba de una mujer (pero muy mujer) dejaría su sueño religiosil atrás.
Contrastes

De ahí surgió una conversación muy interesante (y en algunos pasajes bíblicos muy chaposa), sobre la divergencia de la doctrina cristiana con el tema de si los curas podían tener o no familia, ya que los que rechazaban el matrimonio era debido a la futura herencia que deberían de donar a su familia, pero si se supone que los curas no tienen bienes, ¿qué herencia dejarían?.. ¡Bajo nuestro punto de vista una contracción tras otra!


El hombre de verde mimetizado en su elemento


No fue una parada muy larga en nuestro camino,pero sí llena de Lux.


13 ago 2012

Cochem, a toda leche

El camino sigue y sigue...


Nuestros pasos nos guiaron hasta Cochem, otro pueblo Alemán que visitaríamos entre un destino y otro. A mediada que ibamos remontando el río Mosel, adentrándonos en esta zona eminentemente vinícola, ibamos atravesando un buen número de pequeños pueblos a cada cual de mayor atractivo.
Es un lugar muy reccomendable para caravanistas y campistas, ya que el lugar está preparada para ello. Nos recordó mucho a la zona del río Dordogne, en Francia, pero quizás esté más dirigida hacia el turísmo, perdiendo así el carácter y el encanto con que cuenta la zona francesa.


Mural histórico de la villa



Entre vinos y viñedos, una bodega para deguste de su gusto





A pesar de no poder dejar las mochilas en las taquillas de la estación (debido a la ausencia de éstas ¬¬"), fuimos muy afortunados ya que en turismo nos dejaron apearlas, y así pudimos disfrutar más de esta breve visita. 
Nos gustó mucho hacer esta pequeña parada de camino a Luxemburgo y visitar está región de Alemania.