4 sept 2012

Добрый день, Санкт-Петербург!

O lo que es lo mismo: Buenos días, San Petersburgo!

Nada más llegar nos metimos en un rio de personas muy colorido.
Nos daban la bienvenida!! 
 
La entrada en Rusia nos la esperabamos muy complicada, con todos los requisitos que nos pidieron para hacer el visado, y todas las "historietas" que leímos acerca de los rusos... nada más lejos de la realidad. No nos pusieron ningún problema ni en el aeropuerto ni por la calle. De hecho sólo miraron dos veces al pasaporte y la cara de Mikel... ¿Habrá perdido rasgos terroristas, o será porque a dejado los chistes malos para otro momentos? 
 
Sumamos otra hora más al reloj y comenzamos a notar el cambio de luz del atardecer, la temperatura era más fresquita, por no decir literalmente fría si no te acariciaba el sol, otra vez nos las veíamos haciendo matemáticas con otra moneda (y en tan poco tiempo ya iban 6 diferentes, creo),  así mismo, los rostros eran muy distintos... pero sin duda el cambio más significativo fue el idioma y su escritura.
¡Mamma mía! Comenzamos por aprender a pronunciar un "Spasiba", gracias, para poder comunicarnos un pelín.... ya que la inmensa mayoría de la gente no sabe una palabra en "anglisky", inglés, y no queda otra que chapurrear ruso. Y no decimos nada de las caras que ponemos intentando descifrar los jeroglificos, digo, el cirílico, su escritura. No obstante, la gente, no toda, pero si mucha, se esforzaba por enterdernos, y quien sabía ingles nos hacía de interprete en las ventanillas de las estaciones, por ejemplo, y menos mal, porque resulta que la chuleta que llevabamos como mini-diccionario tenía varios fallos muy gordos (teniendo la traducción de las palabras cerca y lejos de forma inversa, p.e, lo cual nos trajo más de una sorpresa). Por otro lado, el que no quería entender se hacia el loco... y el  loco ruso además, que es mucho más divertido! jajajajaajja


El albergue en el que habíamos reservado no tenía muy buenas reseñas, de ahí que cogiesemos otro para las próximas noches, sin embargo, nada más llegar cambiamos de opinión y pedimos al staff que nos reservase dos noches más. Ya hemos hablado sobre que las estrellas que dan a un alojamiento no sirven para mucho, ¿no? El albergue era un piso bastante roñoso dentro de un portal increiblemente roñoso, pero ea, había buen rollito, mucho, y resultó que la habitación de 9 personas estaba vacía cuando llegamos, y que una de las camas de litera era doble, ¡como una de matrimonio! pillámosla al punto, claro, y la estrenamos nada más comer. Y no, no hablamos de siesta, hablamos de recuperar las horas de sueño robadas en el aeropuerto de Riga. Nada más despertar conocimos a Ernesto, nuestro primer compi de la habitación, un viajero chileno muy majo que nos hizo una recomendación muy exhaustiva de su país para cuando fueramos a visitarle. Los siguientes días tuvimos muchos compañeros en la habitación, todos viajaban solos. y menos mal que llegaron tropas aliadas para luchar contra el ejercito de los mosquitos, aún así, se dieron buen festín.


La antigua capital rusa nos gustó muchisimo, entendimos la historia que la precede y el porqué de su denominación: ventana a europa. Pero es muy largo de explicar y esta la wipipedia, para quien le interese, jaja. 
Lo primero que hicimos fue ir directamente a ver la "Iglesia del Salvador sobre la sangre derramada", que sería la primera iglesia de este tipo que veríamos. Si impresiona por fuera, no es menos su interior.

 
 
 Estuvimos utilizando el metro y fue muy curioso ver que no era como en otros sitios, sino que era un pasillo enorme lleno de puertas, y cuanddo llegaba el metro, se abrían justo en ellas. ¡Era como esperar al ascensor! Además los billetes eran fichas, como si de una atracción se tratase.


La fortaleza se encuentra al otro lado del río, contiene diferentes edificios remarcables, entre ellos la catedral de San Pedro y San Pablo, donde están enterrados los zares desde Pedro I el Grande a Nicolás II y su familia. Los Zares y la Revolución Comunista rusa, con Lenin al mando, es lo más destacable de la historia rusa.





Tras tomar nuestro primer vodka con un compañero eslovaco acompañados también por la incesante pero tan agradable música cincuentera de la radio, nos fuimos de marcha por la noche.
 
 
El interior de la iglesia del salvador además de pintoresco es muy pinturesco. Parece mentira que estando completamente cubierto de frescos y mosaicos que relatan la historia de Jesús, no resulte recargado. Realmente nos encantan  todas las iglesias y catedrales, sea cuál sea su religión, nos parece que son sitios con mucho espíritu y cargados de energía, no en vano la gente va a ellas con la intención de sanar y crecer. Lo único que quizá no nos guste tanto es esa adoración tan restringida a ciertos santos y esa intransigencia hacia otras religiones. Nos encantaría que las historias que se relatasen fuesen universales, a la par que más locales... este tema da para mucho, requiere una entrada que esperamos hacer algún día.



 
Habíamos oido que San Petersbrurg podía resultar algo peligrosa de noche. Nosotros nos movimos a nuestras anchas y no tuvimos la sensación de que hubiese peligro. De hecho nos topamos con bastante policia, que también contrariamente a lo que nos habían avisado, no nos pidió ni una sola vez la documentación... ¡y eso que eramos nosotros el mayor de los peligros!



Dejamos San Petersburg, tras pelear por los billetes buena parte de una mañana, con un muy agradable sabor de boca y con ganas de más Rusia.

 

 

3 sept 2012

A Riga en paracaidas

 
Vaaale, quedaba un destino antes de Rusia. Riga, una escala entre Bruselas y San Petersburgo que quisimos tener. Pasamos una tranquila tarde conociendo la capital letona. Empezamos con los cambios horarios y nos despedimos definitivamente de la moneda €uropea.

 
Tras encontrarnos con "la estatua de la libertad", que daba la entrada a la zona central de la ciudad, entramos de lleno en el que vinimos a denominar "el parque de la paz" ya que el ambiente era en verdad sumamente relajado y agradable. Estaba rodeado de diferentes tipos de flores y acompañado por el río.
Suponemos que esta pacífica y silenciosa celebración se debia en buena medida a la independencia que conseguieron los países bálticos hace poco más de dos décadas. Nos planteamos la situación que tuvieron que vivir, cuando a las puertas del siglo XXI, se encontraron reconstruyendo o modificando el sistema político, jurídico y económico, vamos, todo el gobierno.
 

Los músicos de Bremen de gira por Riga.
¡Si tocas los 4 hocicos tu deseo se verá cumplido!


Se nos pusieron los pelos de punta cuando nos enteramos de las matanzas que habían acontecido en el pais durante los años cuarenta. Letonia, en estrecho contacto con la URSS, sufrió el roce. Muchos intelectuales y personas cualificadas fueron secuestradas y llevadas a la fuerza a la Unión Soviética. Más tarde, con los nazis liándola, Letonia fue brutalmente maltratada. No sólo asesinaron a un enorme número de familias judías, sino que también acabaron con la vida de todo intelectual y personas cualificada que hubiera "colaborado" con la URSS anteriormente. No recordamos el número de personas que perecieron, pero era abrumador.

La hierba siempre vuelve a crecer, incluso más verde

Adoska Munduan


En Amberes, leímos una cita que decía así: ¿Cúando fue la última vez que hiciste algo por primera vez? Oficialmente y durante toda la noche, hasta la 5 de la mañana, podemos decir que esta fue nuestra la primera vez dormimos en un aeropuerto... y esperamos que sea la última. Nos hacía mucha ilusión esta vivencia, y si bien, nos hicimos con la suite con mejores vistas del aeropuerto y la cama era de esterilla, entre visita de segurata y tal, no conseguimos pegar mucho ojo.

Vistas desde la "cama" antes de acostarse

¡Nuestra suite!

30 ago 2012

Bruselas, punto y seguido

Bueeeno, último destino europeo, dejamos para el final la capital y supuesto corazón de Europa.
Fuimos directos a presentarles nuestros "respetos" al Manneken pis... bueno, a eso, y a por unos de sus gofres, claro.
  
Tuvimos la suerte de encontrarnos la famosa “alfombra de flores” en la gran plaza, llegamos justo a tiempo para verla en todo su esplendor, ya que con los días esas flores se irían pudriendo poco a poco. 

 
Un bonito pero efímero trabajo, ¡la cantidad y cantidad de flores que cortarían para realizar semejante alfombra! Dicen que la diferencia entre un hombre occidental y un hombre oriental está en que el hombre occidental arranca la flor para mirarla, y el oriental se para a mirar la flor y la respeta en su naturaleza.
 
Por cierto, si alguna vez queréis quedar con alguien en Bruselas no lo hagáis en esta plaza, y menos en estas fechas, sería como buscar… ¡una Marty en un pajar!

  
Recorrimos sus calles gracias al mapa donde no sólo nos indicaba los sitios turísticos, sino que también nos marcaban los Wall Comics.


¡Adoska sale por la tele!
 Antes de dar el salto a países de no sólo lengua distinta, sino también de escritura distinta, nos hicimos con un librito lleno de imágenes de alimentos, objetos, iconos de transportes, emergencias, etc, con los que poder comunicarnos sin llegar a desgastar la tan preciada mímica. Un diccionario visual similar al archiconocido "Icoon", sólo difería en el nombre: "Aanwijswoordenboek", ahí queda eso.

 
  
Nos acercamos hasta la comisión europea, a la que denominan “el corazón de Europa”, esta, edificación gris e impersonal donde las haya, se encontraba a las afueras de la ciudad. ¡Qué irónico! Pero para más colmo, ¡nos la encontramos en obras! Entre vallas y vallas contenedoras. Un corazón fuera de su lugar y en medio de una operación, entre hierros… curiosa analogía de la situación cardíaca que vive Europa, sí.

Una estatua en frente de la comisión hacía referencia al simbolismo de la confianza ciega que debemos depositar en nuestros representantes políticos, mostrando a un hombre pleno de fe, dando un paso al vacío… ejem, lo dejamos ahí.


¡Apea el carro que me bajo!

Seguramente sea el Atomium uno de los simbolos de Bélgica, pese a su supuesta reforma, estaba de lo más desfasadas, pues eran de la expo 58, y sólo se tenía acceso a dos de sus esferas (¡estando las otras al alquiler!). Para nosotros, por dentro deja mucho que desear y la cola para subir era interminable.  ¡Aunque tiene unas bonitas vistas del Minieurope!


 
El último día nos lo dedicamos a re-recorrer el viejo continente en el famoso Mini-Europe. Había llegado el día de dar el salto hacia Rusia, como ya os escribimos en la entrada “Agur Europa”, y para nosotros empezaba entonces la aventura.
Era un paso muy importante que marcaría un punto de inflexión. Europa había sido nuestra “puesta a punto”; haciéndonos a las mochilas, al ritmo, y sobre todo a sentirnos a nosotros mismos como ya explicamos.
 
 
 
¡Más de ocho años juntos y aún seguimos puliéndonos para encajar mejor nuestras piezas! Vaya puzzle estamos hechos… Pero viajando, adaptándonos a cada paso del camino a sus diferentes calzadas y panoramas, siempre cambiantes, hemos comprendido que igualmente nosotros también estamos (¡y deseamos seguir estando!) en un continuo cambio, en una continua transformación.
Entendemos que hay que adecuarse a las circunstancias tanto del entorno como nuestras, individuales y de pareja. Cuando se está abierto al cambio, a nuevas posibilidades, a crecer y no a encasillarse o encuadrarse en ninguna idea preestablecida; en definitiva, cuando se está abierto al mundo, el mundo se abre a ti, y te llena con todas sus posibilidades. Las cosas fluyen por sí solas cuando estamos preparados para aceptarlas. Aceptando que está en nuestra mano, y no en manos ajenas, los cambios que hay que dar para que una relación, del tipo que sea, se mantenga sana.
¡Regreso al futuro!